El delantero brasileño Adriano, que milita en el Sao Paulo cedido por el Inter de Milán, logró salvarse de una sanción de hasta año y medio de suspensión por intento de agresión a un rival gracias a que su defensa convenció al tribunal con un vídeo del célebre cabezazo de Zidane a Materazzi. Adriano estaba amenazado por una suspensión de 4 a 18 meses por intentar agredir al defensa Domingos, el pasado día 11 durante un clásico contra el Santos por el torneo de Sao Paulo, pero el Tribunal de Justicia Deportiva (TJD) local apenas le castigó con dos partidos.
Según distintos medios deportivos, para conseguir convencer al tribunal, el abogado del Sao Paulo recurrió a imágenes de televisión y comparó el incidente de Adriano con el polémico cabezazo que Zidane propinó al italiano Materazzi en la final del Mundial de Alemania 2006.
"¿Qué es un verdadero cabezazo?", preguntó el abogado al jurado, que acabó optando por la menor pena al interpretar que apenas hubo "intención" de agredir de Adriano. El delantero fue expulsado en el partido que el Sao Paulo ganó por 3-2 al Santos y afrontaba el cargo de "agresión física", pero su defensa logró rebajarlo a "acto de hostilidad".
Adriano no estuvo presente en el juicio y se quedó realizando entrenamiento con el Sao Paulo. "Confiaba en que todo iba a salir bien. Quedé feliz por el resultado para poder volver a jugar enseguida", declaró el brasileño tras conocer el fallo del TJD de Sao Paulo.
Depresión y alcoholismo
La carrera de Adriano comenzó a desbarrar de forma acelerada desde el Mundial de Alemania, donde decepcionó, como la mayoría de las estrellas de la selección de Brasil que fue eliminada en cuartos de final. Problemas de rendimiento físico, depresión, alcoholismo y vida nocturna lo apartaron de la titularidad del Inter, donde casi no jugó en 2007.
El pasado mes de noviembre, el Sao Paulo aceptó a Adriano para un ciclo de recuperación físico-psicológico en su centro de entrenamientos y consiguió que el Inter lo cediera en préstamo hasta julio, para jugar la Copa Libertadores de América de 2008 e intentar ganar su cuarto título continental.