Hay guerra entre Luis Aragonés y la Federación, y el seleccionador cuenta con los mejores guardaespaldas posibles: los futbolistas. «Luis debe estar ilusionado por la Eurocopa y por la clasificación. No es el momento de hablar de futuros seleccionadores, eso no ayuda, Luis tiene el respaldo de los jugadores», aseguró Fernando Torres.
Una mano en la espalda para el entrenador y una en el cuello para la Federación, que ya tenía decidido dar marcha atrás en su decisión y no nombrar al sustituto de Aragonés hasta después de la Eurocopa. Con mediadores como el delantero del Liverpool es fácil saber que la guerra la tiene ganada el técnico madrileño que, siempre que en su cabeza no suceda nada raro, dirigirá a la selección en la gran cita del verano.
Luis siempre ha apostado por un bloque del que ha ido haciendo pequeñas modificaciones. Se cayeron jugadores como Reyes y han ido entrando otros como los españolistas Riera o Luis García. Su obligación es elegir a los mejores, como él siempre se cansa de repetir, pero su idea es que la selección sea lo más parecida posible a un club. Y en su bloque Raúl y Guti no tienen sitio y Albelda, pese a que es invisible en el Valencia, sí. El preparador español no puso a Albelda de titular en el último partido del Mundial, ante Francia, y perdió y quedó eliminado. A partir de ahí siempre ha estado en el once inicial, le quiere como escudero de los futbolistas más técnicos y está dispuesto a seguir convocándolo. El ex capitán valencianista es prudente: «Para mí es muy importante tener este respaldo de Luis, pero, siendo sincero, si no juego veo muy difícil estar en la Eurocopa». Albelda es de los pocos veteranos que resisten en el equipo.
Los jugadores cierran filas en torno a Luis, que mantiene buena relación con ellos. Ha tenido algún enfrentamiento personal con algunos, como Joaquín, que se refirió a la selección como un «despelote», pero el del Puerto de Santa María ha vuelto a ser internacional. En los malos momentos les fue fiel, siempre les defendió y confió en ellos, en los mismos, excepto Raúl, y ellos responden. España logró el pase para la Eurocopa en el partido contra Suecia, a falta de una jornada, pero la celebración se retrasó unos días, después del duelo ante Irlanda, que cerraba la fase de clasificación en Las Palmas. Todo estaba planeado de antemano. Por la noche, los jugadores se acercaron al entrenador y lo mantearon al grito de «Luis, renovación». Fue el cántico más repetido desde que acabó el encuentro con los irlandeses, tanto en el autobús de vuelta al hotel como en las copas de por la noche. Y Villar estuvo presente y lo escuchó...
La selección se concentró ayer para el amistoso de mañana contra Francia. Luis quiere rivales duros para preparar la Eurocopa. Después del subcampeón del mundo, vendrá el campeón, Italia, el 26 de marzo. El grupo tuvo una suave sesión de entrenamiento por la tarde y hoy viajará a Málaga, donde se disputará el encuentro. «Es una oportunidad única para intentar ir a la Eurocopa», afirmó Fernando Navarro, una de las caras nuevas.